Liberty Libros
AtrásMar del Plata, con su vaivén de turistas y su identidad costera, ha sido históricamente un refugio para la cultura y las artes. Entre sus calles, algunas librerías se han convertido en verdaderos templos para los amantes de la lectura, lugares que trascienden la mera transacción comercial para convertirse en espacios de encuentro y descubrimiento. Hoy, con un dejo de nostalgia, recordamos una de esas joyas que, aunque ya no esté físicamente, permanece en la memoria de muchos: Liberty Libros, un rincón literario que durante casi medio siglo fue el corazón cultural de la calle Alem.
El legado de una librería con alma en Playa Grande
Ubicada en Leandro N. Alem 3633, dentro de la emblemática Galería Naranja, Liberty Libros no era una librería más en el paisaje marplatense. Durante 47 años, fue el proyecto de vida de Santiago De la Torre, un librero de la vieja escuela que supo imprimirle a su local una personalidad única e imborrable. Su cierre definitivo en 2022 no solo marcó el fin de una era para el comercio más antiguo del rubro en la ciudad, sino que también dejó un vacío en el corazón de una comunidad de lectores que encontraban allí mucho más que libros.
La historia de Liberty es la historia de la transformación de la propia calle Alem. Santiago comenzó su aventura con apenas 24 años, en lo que antes había sido la casa familiar de los De la Torre. En sus inicios, la zona era un barrio tranquilo, de doble mano, muy diferente al polo gastronómico y comercial que es hoy. La galería fue una de las primeras en la zona, y aunque su formato original no perduró, Santiago recuperó uno de los locales para dar vida a su sueño, que inicialmente compartía espacio con un drugstore y vendía desde discos hasta ropa. Sin embargo, como él mismo afirmó, el alma del lugar siempre fue la librería, y fue lo que finalmente permaneció a lo largo de las décadas.
Lo bueno: Más que un vendedor, un guía literario
Si algo caracterizó a Liberty Libros y la elevó por encima de otras opciones para comprar libros, fue sin duda la atención de su dueño. Los testimonios de quienes la frecuentaron pintan un retrato entrañable de Santiago: un hombre “súper copado”, apasionado por su oficio, cuyo conocimiento y paciencia eran un valor agregado incalculable. No era simplemente alguien que despachaba un título; era un asesor, un recomendador nato que sabía escuchar al cliente y guiarlo hacia su próxima gran lectura.
- Atención personalizada: Clientes como Olga Mañá la consideraban una “visita infaltable” en cada viaje a Mar del Plata, destacando el asesoramiento experto y paciente del librero.
- Un ambiente único: Virginia Monaco la describió como una librería “tradicional, con mucho olor a libros”, una frase que evoca esa atmósfera mágica y casi sagrada que solo los verdaderos amantes del papel pueden apreciar. Este aroma, mezcla de tinta, celulosa y tiempo, es algo que ninguna tienda online puede replicar.
- Un toque de arte: Un detalle distintivo del local era la exhibición de cuadros del artista Felipe Giménez, lo que añadía una dimensión cultural y visual, fusionando la literatura con las artes plásticas y convirtiendo el espacio en una pequeña galería.
- Un refugio para famosos y vecinos: A lo largo de sus casi 50 años, por sus pasillos pasaron personalidades de la talla de Susana Giménez, Les Luthiers o el actor español José Sacristán. Sin embargo, para Santiago, cada cliente era igual de importante, construyendo un lazo fuerte con los vecinos y turistas que regresaban año tras año.
La experiencia de encontrar tesoros literarios
En un mundo dominado por los algoritmos y las listas de best-sellers de las grandes cadenas, entrar a Liberty era una invitación a la serendipia. Era el lugar ideal para buscar tanto novedades editoriales como esos libros de segunda mano o títulos descatalogados que son verdaderas joyas. La curaduría personal de Santiago garantizaba una selección cuidada, alejada de las imposiciones del mercado masivo. Era una librería para lectores curiosos, para aquellos que disfrutan de la conversación y confían en la recomendación de un experto que conoce su catálogo como la palma de su mano.
Lo malo: El ritmo de un clásico y el inevitable adiós
Resulta difícil encontrar puntos negativos en un comercio tan querido y con una valoración promedio de 4.2 estrellas. Sin embargo, si tuviéramos que señalar un aspecto que podría considerarse una desventaja en el vertiginoso mundo actual, sería algo que, paradójicamente, también formaba parte de su encanto. Una clienta, Martina Bouquet, mencionó que “los horarios son medio rotativos, pero a partir de las 17hs lo encontrás seguro”.
Este detalle, lejos de ser una crítica severa, refleja la naturaleza del lugar: no era una franquicia con horarios inflexibles, sino el proyecto personal de un hombre que le dedicaba su vida a su ritmo. Para el comprador apurado o acostumbrado a la inmediatez del clic, esto podía ser un pequeño inconveniente. No obstante, para el lector paciente, la recompensa de encontrar a Santiago tras la espera, listo para una charla literaria, superaba con creces cualquier contratiempo.
El verdadero y único punto negativo, el que duele, es su estado actual: CERRADO PERMANENTEMENTE. El cierre, motivado por la merecida jubilación de Santiago a sus 70 años, representa una pérdida significativa para la oferta cultural de Mar del Plata. Es el fin de un modelo de negocio basado en la pasión, el conocimiento y el trato humano, cada vez más escaso en la era digital.
El legado perdurable de las librerías independientes
El cierre de Liberty Libros nos invita a reflexionar sobre el valor incalculable de las librerías independientes. En una ciudad como Mar del Plata, que cuenta con una escena literaria vibrante con exponentes premiados como "El Gran Pez" o clásicos como "Fray Mocho", la ausencia de Liberty se siente como la pérdida de un pilar fundamental. Estos espacios no son solo tiendas; son centros comunitarios, lugares de resistencia cultural y refugios para el pensamiento crítico.
La experiencia que ofrecía Santiago De la Torre durante 47 años es irremplazable. Fue un puente entre autores y lectores, un faro en la calle Alem que iluminó la vida de miles de personas con sus recomendaciones. Aunque sus puertas ya no se abran y el característico olor a libro se haya desvanecido de la Galería Naranja, el legado de Liberty Libros perdura en cada libro que recomendó, en cada lector que inspiró y en el recuerdo imborrable de una de las mejores librerías que Mar del Plata ha tenido el privilegio de albergar.