Casa T Simes e Hijos
AtrásEn la ajetreada Avenida Raúl Scalabrini Ortiz 899, en el corazón del barrio porteño de Villa Crespo, se erige un comercio que es mucho más que una simple tienda: es una cápsula del tiempo. Casa T. Simes e Hijos no es una librería común; es un portal a otra época, un negocio familiar que ha resistido el paso de más de ocho décadas, convirtiéndose en un verdadero hito para vecinos y curiosos. Fundada en 1939 por Tufic Simes y Victoria Nahra, inmigrantes libaneses, esta casa ha visto transformar al país y al barrio, manteniendo siempre su esencia. Sin embargo, como toda reliquia, su valor y apreciación dependen enormemente del ojo con que se la mire, generando opiniones tan polarizadas como su propia historia.
Un Viaje a Través de la Historia: El Legado de una Familia
Entrar a Casa Simes es una experiencia sensorial. El local, que hoy es administrado por Tomás y su hijo Pablo, descendientes directos de los fundadores, conserva el aire de los comercios de antaño. No es solo una librería y papelería, sino un museo viviente. Originalmente, funcionaba como una tienda de ramos generales donde se podía comprar desde corpiños y perfumes hasta artículos de limpieza y boinas. Con el tiempo, específicamente en la década de los 70, el negocio se consolidó en el rubro de los útiles escolares y de oficina, llegando a tener hasta 14 empleados en su apogeo.
Esta profunda raigambre histórica es, sin duda, su mayor fortaleza. Uno de los dueños, en una reseña, resume la filosofía del local con una frase conmovedora: "hace 85 años que te estamos esperando". Esta declaración no es solo un eslogan, sino la manifestación de un compromiso familiar que ha superado innumerables crisis económicas y cambios sociales. Los clientes que valoran esta herencia encuentran aquí un refugio. Una clienta, Ana Inés, describe el lugar como una "librería antigua" donde, además de lo convencional, se pueden hallar "antigüedades que hay que saber encontrar".
El Valor del Conocimiento y la Atención Personalizada
En una era dominada por las grandes cadenas y las compras impersonales por internet, el principal activo de Casa Simes es el conocimiento de sus dueños. Varios clientes destacan la figura del "señor librero que sabe de su negocio". Esta no es una librería donde un empleado busca un código en una computadora; es un lugar donde el dueño conoce su stock de memoria y, lo que es más valioso, si no tiene lo que buscas, sabe orientarte para que lo encuentres en otro sitio. Esta generosidad y profesionalismo son un bien escaso y muy apreciado por su clientela fiel.
Magii Monarde, otra usuaria satisfecha, recalca que siempre encontró todo lo que necesitaba, desde las clásicas "reglas de madera escolares" hasta los cuadernos Rivadavia en todos sus colores. Para ella, y para muchos como ella, la funcionalidad y el buen servicio superan con creces la estética del local. Buscan un proveedor confiable de materiales de librería, y en Casa Simes lo encuentran, junto con el valor agregado de la experiencia y el trato cercano.
Las Dos Caras de la Moneda: Cuando el Pasado Pesa
A pesar de sus innegables virtudes, la venerable edad de Casa Simes también trae consigo aspectos que generan fuertes críticas. La experiencia en esta librería de barrio parece ser una de amor u odio, sin puntos intermedios. Las mismas características que algunos celebran como "auténticas" y "tradicionales", otros las perciben como negativas y anticuadas.
La Controversia del Trato al Cliente
El punto más conflictivo, según las reseñas, es la atención. Mientras muchos alaban el conocimiento y la disposición de los dueños, existe una crítica muy dura y específica que no puede ser ignorada. Una usuaria llamada Marie relató una experiencia de "pésimo trato" y "maltrato" por parte del hombre a cargo, llegando a calificar la actitud como "desastrosa". Esta opinión, con la calificación más baja posible, representa la antítesis de las experiencias positivas y plantea una seria advertencia para los nuevos visitantes. Este tipo de inconsistencia en el servicio es un riesgo inherente en los comercios atendidos por sus dueños, donde el factor humano y el humor del día pueden influir drásticamente en la interacción con el cliente.
El Desorden y la Falta de Cuidado: ¿Encanto o Negligencia?
Otro aspecto que divide opiniones es el estado físico del local. Candela Chamorro, en su reseña, es tajante: "todo muy desordenado, mucha tierra y polvo, no hay cuidado del lugar". Esta descripción choca frontalmente con la imagen romántica de una librería antigua. Para algunos, el desorden puede ser parte del encanto de buscar tesoros escondidos entre pilas de artículos. Para otros, es simplemente una señal de descuido que desmerece la experiencia de compra. Este es el dilema central de Casa Simes: ¿es un tesoro oculto cubierto por el polvo del tiempo o una reliquia que ha olvidado la importancia de mantenerse cuidada para el público actual?
Veredicto: ¿Para Quién es la Librería Casa T. Simes e Hijos?
Analizando toda la información, queda claro que esta no es una librería para todo el mundo. Es un comercio de nicho, que apela a un tipo de consumidor muy específico.
Usted debería visitar Casa Simes si:
- Siente nostalgia por los comercios de antes y valora la historia y la tradición familiar.
- Busca útiles escolares específicos o artículos de papelería que ya no se fabrican o son difíciles de encontrar.
- Prefiere la atención personalizada y el consejo experto de un librero con décadas de experiencia por sobre la eficiencia anónima de una gran superficie.
- Disfruta de la "caza de tesoros" y no le molesta un ambiente que algunos podrían considerar desordenado o polvoriento.
- Quiere apoyar a uno de los comercios más antiguos y emblemáticos de Villa Crespo.
Quizás debería buscar otra opción si:
- Prioriza un ambiente de compra moderno, limpio, ordenado y bien iluminado.
- Es sensible al polvo o al desorden.
- Busca una experiencia de cliente estandarizada y predecible, sin el riesgo de encontrarse con un mal día del encargado.
- Necesita comprar libros de novedades o best-sellers, ya que el fuerte del local parece ser la papelería y los artículos clásicos más que la literatura actual.
Casa T. Simes e Hijos es una joya compleja y multifacética. Es un bastión de la historia comercial de Buenos Aires, un lugar donde cada estante y cada objeto cuentan una historia. Su valor no reside en la modernidad ni en la perfección estética, sino en su autenticidad y en la profunda conexión con su pasado. Visitarla es una apuesta: puede que encuentre exactamente ese artículo que buscaba desde hace años y reciba un consejo invaluable, o puede que se tope con un mal gesto y un ambiente descuidado. Es, en definitiva, una experiencia genuina, con todas las luces y sombras que eso implica, un verdadero sobreviviente en el competitivo mundo de las librerías en Villa Crespo.